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lunes, 31 de julio de 2017

REFORMA DE LA REFORMA.

Por Dardo Juan Calderón

Resultado de imagen para Cardenal Sarah imágen¿Bueno o malo?

  El inventor del término parece ser que fue el Card Burke (que en paz descanse), que al referirse a la razón de la reinstalación de la Misa Tradicional por parte de Benedicto XVI, dijo allá por 2011: “Creo que lo que él [papa Benedicto] tiene en mente es que el mutuo enriquecimiento produzca naturalmente una nueva forma de Rito Romano – la ‘reforma de la reforma,’ podríamos decir – cosa que yo aceptaría y espero ver surgir”.

   Joseph Shaw, en un artículo que nos trae Adelante la Fe nos dice que esta intención que se suponía en el alemán, se expresa en forma contundente en el africano Sarah. Nos dice Shaw citando a Sarah: “Ahora, el cardenal Sarah, ha dicho lo mismo. “Es prioritario que, con la ayuda del Espíritu Santo, examinemos por medio de  la oración y el estudio, cómo llegar a un rito reformado común, siempre con el objetivo de reconciliación dentro de la Iglesia”. Las sugerencias concretas del cardenal Sarah apuntan a un estado intermedio en el que las dos ‘formas’ de alguna manera convergen”.
   Según el autor mencionado no es pensable que estos prelados tengan por objetivo una unidad universal de rito (lo que contradiría lo expresado en el Concilio sobre la tan alabada “diversidad litúrgica”, y los sabemos amantes del mantenimiento de los ritos orientales) sino que a su criterio, apuntan al mundo occidental con una nueva forma que haga un poco más respetuoso el Novus Ordo (conforme a las críticas de Benedicto XVI en su obra “El espíritu de la Liturgia”), y que acabe de una vez y para siempre con el Vetus Ordo, dándole a sus cultores una manera más aceptable de Misa y así terminar con sus objeciones. Saca esta conclusión del itinerario ideológico de los Cardenales conservadores que siempre fueron opuestos a la reinstalación de la vieja Misa, aun como rito “extraordinario”.
    Es decir, que lo que tienen en mente estos “liturgistas” es una síntesis de buen arreglo entre los dos ritos que se supone habría dejado vigentes Benedicto, justamente con esa finalidad sincrética. Pero este hombre entiende que lo que puede salir de allí, más que una síntesis es un “embrollo”. De todas maneras no se vuelve loco porque no lo ve posible de realizar a corto tiempo, por la enorme cantidad de sacerdotes modernistas adscriptos al Novus Ordo, que harían una enorme fuerza contraria. Esto – agrego yo- implicaría volver al Vaticano II, sin todas las derivas que ha logrado el modernismo y que eran las “bombas de tiempo” que tenían preparadas para una revolución en toda la letra, pero volver al principio de la revolución. El hecho es que salvo en medios conservadores, la gran mayoría de los “fieles” (que ya no lo son), no se han cansado para nada ni se encuentran abrumados por el desorden al que han arribado las cosas. Ese desorden es una sensación muy propia de corrillos bastante angostos de conservadores, por ahora la revolución goza de buena salud.
   Por otra parte, leemos en Panorama Católico (artículo “Francisco, la Summorum Pontificum y la FSSPX”) que el asunto puede tener otra arista (aclaro que Marcelo González tiene una tendencia optimista de ver siempre el vaso medio lleno) y ante la posibilidad que describe Shaw, sobre que la “jugada” es contra el Vetus Ordo,   el además ve otra posible que puede ser a favor del Vetus Ordo, y que expresa así:  

Otra, la necesidad de tener una liturgia de transición con miras a una restauración de la forma tradicional del rito en un futuro entre mediano y lejano. Es tan profunda la destrucción cultural que ha producido el Novus Ordo que aun contando con la buena voluntad de los obispos y sacerdotes, reimplantarlo de un modo general llevaría mucho tiempo, salvo milagro. Un medida de restauración litúrgica prudente podría ser definida como un “enriquecimiento” del Novus Ordo (o depuración de sus defectos más dañinos) restableciendo partes del Rito Latino Tradicional, de un modo gradual, hasta reeducar a la gran masa de católicos que siguieran a un papa con esta orientación, y que no serían todos los que actualmente se llaman católicos, sin duda.
Un futuro imaginario “Pío XIII” no podría reimplantar el Rito Tradicional por decreto. Se trata de una obra de reconstrucción. De haberse hecho esto bajo Benedicto y su sucesor, en este sentido, la Reforma de la Reforma sería algo necesario y prudente. Los fieles, (y el propio clero joven) devastados culturalmente en materia litúrgica, necesitan varios escalones para llegar a lo que hace 50 años conocía y amaba todo el pueblo cristiano, hasta los más sencillos.

  Ni Shaw ni González nos dejan tranquilos, y ya diremos por qué, después de analizar la hipótesis optimista de Panorama.
   Shaw ve bien – y bien documentado-  que estos Cardenales conservadores siempre fueron refractarios a una vuelta al Vetus Ordo, con lo que esta “reforma de la reforma” no puede pretenderse que sea en favor de volver a él. Todos hablan de “retoques” al Concilio y a la liturgia conciliar, dentro de la línea marcada por Benedicto, pero nadie ha expresado voluntad de “volver atrás”. Sobre la Misa Tridentina pesan enormes objeciones (que hemos analizado en varios artículos) y que recogen nuestros vecinos wanderianos que están bien al tanto de las posiciones conservadoras. Es un poco ingenuo suponer esta voluntad en nadie que tenga hoy un mínimo de poder en la burocracia vaticana.
    Segunda objeción al pensamiento de González, y la hacemos por atajarnos. Ese “gradualismo” que cree necesario para volver a una restauración lo consideramos innecesario y peligroso (no en su concreción – que es hipotética - sino en su sola idea por la conceptualización que acarrea). Sabemos por experiencia (la experiencia del cambio de la Misa al Novus Ordo), que los cambios en una Institución de profunda obediencia papal, se receptan en dos minutos. No hacen falta tantas vueltas. Si volviera un buen Papa, “los fieles y el clero joven” no darían grandes respingos, el problema serían los “viejos conciliares”, a los que igual que hicieron con los “viejos tradicionalistas”, hay que pasarles un tractor por encima. Salvo que… hayamos podido romper todo vestigio de obediencia Papal - que en eso están varios – y que los que manden sean la camarilla de los Cardenales y Obispos, “el consenso de teólogos”, y entonces sí, chau restauración de nada. Esta es la trampa que vemos en Schneider, los Wanderianos y los conservadores del Concilio. Mientras se conserve la autoridad papal, una restauración es asunto de minutos. Claro… se caería el número de fieles, sin duda, reduciéndose a los que son realmente fieles católicos; pero está mal decir “se caería”, pues simplemente se sinceraría a la verdad de lo que hoy es la realidad de un número mentiroso.
   Esa idea de gradualismo por “caridad” a los lentos, nos lleva a tolerar estas iniciativas ambiguas y sincretistas que como bien dice Shaw, marchan hacia muy distinto objetivo; el objetivo de desterrar para siempre el Vetus Ordo. (Y no oculto que se me puede imputar que siempre yo veo el vaso medio vacío).

   Pero ahora hagamos la crítica de ambos. Ambos autores están hablando de “liturgia”, de si se puede cambiar, de si se puede sintetizar, de si se pueden hacer arreglos, de si de espaldas o de frente, de si con silencio o a los gritos. Y caen en la misma trampa tendida por Bugnini y Ratzinger. La liturgia no es sino una forma ritual subordinada a una “doctrina”, a una teología. Y con la teología correcta no debe asustarnos una reforma, una restauración, arreglos o síntesis. Pero con la teología incorrecta, todo es para mal, aun una restauración pura y simple del Vetus Ordo (que jamás lo harían; lo digo como ejemplo porque ya vemos tipos de mala doctrina y con Vetus Ordo).
   El problema de hacer una síntesis de ambos Ordos, no es que sea un problema “litúrgico”; que sea posible, o que sea un “embrollo”, o que necesite un gradualismo; sino que estos dos ritos obedecen a dos teologías contrapuestas, son dos religiones diferentes (la católica y la humanista), y por tanto todos estos intentos no son solamente litúrgicos, sino que son intentos sincretistas religiosos. Hacen un mix entre dos ideas contrapuestas y provocan una dialéctica hegeliana. En sí mismo este intento es un blasfemia y una herejía total, que no puede ser considerada posible bajo aspectos de política pastoral, ni descartadas por el sólo hecho de una “técnica” embrollona. Ambos autores han perdido la noción de la subordinación de lo litúrgico a lo doctrinal. Es como si pretendiéramos salir del arrianismo o del pelagianismo, jugando durante un tiempo con un semiarrianismo o con un semipelagianismo, para evitar el problema con los fieles.
   ¿Cómo tratan de evitar este problema evidente los “liturgistas” actuales? (en especial Sarah). Con el mismo argumento que usaron en el Concilio. Ellos dicen “no haremos análisis doctrinarios”, sólo litúrgicos (técnicos, prácticos: praxis), movidos por el celo “pastoral” y el deseo de unidad y reencuentro. Asunto que sería sólo una imbecilidad si fuera honesta la declaración; pero cuando se dice eso, hemos aprendido que están utilizando de contrabando una doctrina que no es bueno expresar públicamente, que la pasarán solapadamente, que es una ideología y que se busca una síntesis entre el bien y el mal. El gradualismo en este caso es como decirle a “la pecadora”: te entiendo, no puedes salir así de pronto, fornica sólo en feriados por un tiempo hasta que te hagas a la idea.
   ¿Cuántas veces vamos a comprar el mismo buzón? ¿Por qué nos pueden cambiar para mal la Misa en un día y necesitamos un siglo de tolerancia para reponerla? ¿Por qué la restauración debe implicar partir desde las bases ideológicas adoptadas?

    La Reforma de la Reforma, es sólo el argumento de supervivencia de la Reforma cuando ve sus cauces peligrando. Es la retaguardia de la Revolución.           
  





19 comentarios:

  1. La "tattica delle sostituzioni falsificatrici" de que hablaba el tano J.Evola en su estudio sobre las tácticas de la "guerra oculta". Limitar, desviar o neutralizar la reacción emergente mediante la vuelta a un estado de cosas ya perimido.

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  2. Ese es el auténtico cocodrilo: No deja títere con cabeza!
    En los últimos años, el vaso medio vacío está ganando todas las apuestas, realmente.

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    1. El Vaso de la Fe y la Tradicion Permanece Siempre rebosando-
      El "otro" conciliar jamas tuvo--ni tendra--siquiera "contenido".
      Las "apuestas" existieron--y existiran--a las puertas del Templo.
      Hasta el Latigo.

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    2. O sea que el cocodrilo, que está del lado del vaso medio vacío, ¿a qué grupo pertenecería?
      Entienda el contexto de la frase, por favor! Lo del vaso (si lee el artículo lo verá), se refiere a pronósticos optimistas o pesimistas

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    3. Ni por asomo pienso que el cocodrilo este de otro lado que no sea el de la Fe y la Tradicion.Nunca vacio.
      Ni que se deslice por toboganes de "falsos contextos".
      Le sugiero ademas:
      Tratar de "no entender" "contextos" conciliares "a designio".
      Ejemplo:
      VER LA NUEVA ENTRADA DEL COCODRILO HOY.
      Con aprecio

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  3. Siendo que los sacerdotes de la FSSPX nunca celebrarían la misa nueva ni una nueva mezcla entre la nueva y la vieja que mejore la nueva, todo esto, simplemente, me tiene sin cuidado.

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    1. Yo soy como Ud, pero fíjese que casi todos los curas que con el Summorum comenzaron a dar la Misa Tradi, están haciendo frituras.

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  4. Ah, el que dijo la cita del principio fue Burke, no Muller.

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    1. Es que me dan lo mismo y se me mezclan. Ya corregí.

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  5. Es inútil repujar cuando ...1 de agosto de 2017, 16:51

    Te mataron. Cerró Wanderer. Y ahora de qué vas a hablar?

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  6. La pseudo reforma de la deforma, en todo caso, es la reacción controlada. Que de reforma no tendría nada pues reforma es volver a la forma original algo que se ha deformado y el rito Romano del Santo Sacrificio de la misa codificado por san Pío V NO SE HABÍA DEFORMADO POR LO TANTO NO HABÍA QUE HACER NINGUNA RE-FORMA....en todo caso los tiranuelos neocones lo han DEformado implantando el novus desordoe.

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  7. ¿ Por qué que en paz descanse?

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  8. otros tendrían que hacer lo wanderer y dedicarse a las obras de caridad.

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    1. Los cocodrilos no hacen caridad, muerden, es su naturaleza.

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    2. Creo que el Wanderer más allá de no tener fe, ni en la Iglesia Catolica, ni en el Modernismo y menos en Dios, cerró xq se dió cuenta que Jorge Mario no es tan canalla como él los deseaba

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    3. Se dió cuenta por fin que el modernismo es indefendible por eso se va con la cola entre las patas...jaja

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    4. callate mentira peroncha ....el muerto se asusta del degollado
      jejejeje

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